martes, 26 de febrero de 2013

Tierra del Fuego, Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur

Y llegamos al sur del planeta, lo que llamo el culismundis. La isla grande de la Tierra del Fuego, separada del continente por el estrecho de Magallanes. A más de 3000 km de la capital Argentina. La vida me ha llevado a vivir en dos ciudades simultáneamente, Río Grande y Ushuaia. En la primera vivo hace más de 25 años y en la segunda -estoy de lunes a viernes- hace cuatro años aproximadamente. Iniciando el paseo isleño nos encontramos con: La Misión Saleciana lugar puntual en la historia de la provincia, fue fundada en el año 1893 por Monseñor José Fagnano. Fue misión indígena y escuela. Conversando con un amigo mientras veía las fotos me decía que "le daba una sensación de desolación, de falta de amor, de algo que no fue...", para mí representaba la clásica fotografía de un western, un pueblo abandonado donde uno espera ver pasar rodando una mata de pasto arrancada por un fuerte viento. La mision Saleciana Ingresando a la ciudad nos encontramos con el Museo Municipal "Virginia Choquintel" Denominado así en honor a la última descendiente pura de la etnia selk'nam, quien vivió y completó sus estudios en la Misión Saleciana. Le tocó vivir la agonía final de los pueblos originarios fueguinos y sobrevivió junto a un puñado de indios a la masacre, enfermedades portadas por los blancos colonizadores y a la limitación de su territorio. Nació en 1942 y murió en 1999, vivió el desarraigo, la soledad y el alcoholismo. Fue la última de su raza pero desconoció esa cultura. Los homenajes llegaron tardíos, cuando la encontraron viviendo en un barrio del Oeste de Buenos Aires y la trajeron de vuelta a su isla natal. Museo Virginia Choquintel Transitando la Ruta Nacional N° 3 hacia el sur llegamos a Ushuaia, denominada la "Ciudad Más Austral del Mundo". Destino anhelado por miles de turistas de todo el orbe, quienes llegan por tierra, aire y mar. Puerta de ingreso a la Antártida y a su territorio permanentemente congelado. A los que llegan por tierra los recibe el Monte Olivia que preside la cadena montañosa circundante, a cuyos pies se encuentran lagos prístinos, alguno de enorme extensión (Lago Fagnano) y otro que se congela cuando las temperaturas bajan los cero grados (Lago Escondido). También allí se encuentran los centros invernales y la pista de sky del Cerro Castor, visitada por turistas de todas latitudes. En el casco viejo de la ciudad se halla el Museo Marítimo y del Presidio o Cárcel de Ushuaia. Funcionó desde 1902 a 1949 albergaba a reos que habían cometido desde delitos de poca monta hasta delincuentes seriales y presos políticos. Entre estos últimos se encontraba el escritor Ricardo Rojas, quien durante su reclusión escribió su obra "Archipiélago", referida a historias de los indios Yaganes y Onas. (Como dato les cuento que en una etapa de mi vida conocí a la hija del médico que atendía a los presos, venía en barco desde la ciudad de Mar del Plata y muchas veces lo acompañaba su familia). Las aguas del Canal de Beagle bañan la ciudad, en esas corrientes han sucumbido muchas embarcaciones, cuyos restos de cascos forman parte del acervo cultural e histórico. Tal es el caso del Monte Cervantes y el Saint Christopher. mosaico ushuaia Finalmente, llegamos al confín del mundo. Enclavado en el Parque Nacional Tierra del Fuego encontramos muchos lugares de interés para el visitante. Bahía Lapataia, el punto final de la Ruta Nacional N° 3, parados allí efectivamente nos encontramos en donde termina Argentina (en la isla). También se encuentra el tren que recorre el sendero y vias que usaban antaño los presos y hacia donde iban en la búsqueda de leña para calefaccionar. Al borde la Bahía Ensenada se encuentra la estafeta más austral del mundo, donde pueden hacer sellar sus pasaportes como visitantes del lugar. mosaico parque nacional Hasta aquí el recorrido por la lejana isla grande de la Tierra del Fuego, les dejo un pedacito de la letra de un cantautor de la isla. Yo voy buscando la luz del sol, que sube en el mar y crezco con la altitud del viento de mi lugar. Recorro el viejo país de greda, turba y lengal y un poco de nieve azul el río suele encontrar Soy fueguino y aquí, me propongo dejar las huellas de mis pasos que perdurarán. Y mis hijos también, se habrán de quedar, luchando por la tierra del Karukinká Vestido el dia de gris poniendo a la noche un final me regala su calor debajo en el pedregal Cielo abierto y azul, profundo color mineral, aguanieve que en su voz el viento hace retumbar Soy fueguino y aquí, me propongo dejar las huellas de mis pasos que perdurarán. Y mis hijos también, se habrán de quedar, luchando por la tierra del Karukinká Soy fueguino... Walter Buscemi *Cada enlace azul los lleva a más historias.

6 comentarios:

Vicky Bonifacio dijo...

Me encantaron las fotos Lili, es una entrada de lujo!
Fotos e historias nos llevan de viaje.
Quedo hermoso! Besos

Ferbaires dijo...

Qué lindo trabajo!
cuanto me queda por conocer de mi país!!!! y cuanta emoción saberte allí caminando esas calles y compartiendo historia desde tan lejos y a la vez tan cerca...
Un fuerte abrazo!

Marirro dijo...

Cada día me gusta más esta página, nos hacéis llegar a rincones perfectos. Gracias

Caty Pol dijo...

Lili no sabes las ganas que tenía de ver "tú ciudad", que linda es!! que parajes tan grandes (teniendo en cuenta que mi isla es chiquita, aquello es inmenso para mi) y cuanto color.
Me ha encantado el fin del mundo :)
Besos

Témpera Mental dijo...

Hola!!!

Gracias a todos por sus comentarios, sepan que si deciden darse una vuelta por el culismundis tienen una guía no profesional. ;-))))

Besos!!

Geraldine dijo...

Me encantó Lili tu reseña... y las fotos, obviamente, transmiten fielmente lo que contás. Hermosura de lugar que tengo que conocer!!!!! Besos