lunes, 18 de marzo de 2013

Plentzia, una villa marinera tesoro en tierras vascas


Plentzia es la última estación en la margen derecha del Metro de Bilbao. Y fue nuestra primera y única parada a la hora de programar nuestro lugar en el mundo en los últimos once años. 



Plentzia es una villa marinera,  en todos sus rincones recuerda su pasado como ciudad de Astilleros, como villa de residencia de capitanes y como pueblo de pescadores en su viejo y delicado puerto.




De la ciudad de la furia, como Soda Stereo , un grupo de música porteño bautizó a Buenos Aires, llegamos a este precioso pueblo donde los cuatro mil habitantes que somos durante el invierno, nos multiplicamos por cuatro cuando Febo asoma en su playa. 


Es recomendable ver un atardecer en estas tierras, desde una terraza, desde tu balcón o desde un acantilado. No es el lógico corolario de una jornada ideal como muchos osados suspiran al verlo, solo es el principio lógico de un pueblo con mucho encanto.



Mi ventana me regala cada día su postal!
Los tejados color ladrillo predominan en su recorrido, el matiz lo da el color del agua que no se deja mostrar con coherencia visual ninguno de sus días. Del marrón Río de la Plata al esmeralda de la esperanza, todos los días regala una gama encantadora, todo secundado por un puente increíble, que muchos insisten en adjudicarle a Calatrava pero que desde 1991 responde al diseño de un navarro de apellido Manterola.




Un gran  contraste lo marcan sus sonidos. Del eterno ambiente de trafico congestionado de la ciudad a las escasas voces de la naturaleza. Las gaviotas sobrevuelan nuestro balcón una vez al día, cada vez que nuestra vecina Gloria las invita con  miga de pan a tomarse un tentempié;  cada media hora las campanadas que el ayuntamiento nos regala para que sepamos del paso del tiempo en un pueblo que parece atrapado en ese mundo mágico sin horas. Y al atardecer, los capitanes de las traineras arengando a sus equipos que entrenan casi a diario en el paseo de la ria, para ponerse a punto para las competencias de verano.



Hay una única foto que fue efímera. En estos once años sólo una vez vimos Plentzia invadida por el blanco de la nieve, pero para nuestros vecinos vascos, eso también forma parte de los regalos habituales que pueda darnos esta villa.





Espero pronto su visita!

Agur,

Fer

14 comentarios:

Ceci dijo...

divino Fer, me encantaría volver a ver esos colores, esos encantos de pueblo y por supuesto a ustedes,los quiero mucho
Ceci

Maï Tomasena dijo...

Fer qué emoción ver mi pueblo en vuestro BLog no os hacéis a la idea ;))))) Siempre pienso que pocos rincones he visto como Plentzia llevo ya 3 años viviendo aquí. Un besazo y gracias me ha hecho mucha ilusión verlo!!

karla dijo...

fer hermosooooo!!!!la verdad es q es un privilegioo vivir en este!!!me encantoooo!!sta muy lindo!!!

karla dijo...

fer hermosooooo!!!!la verdad es q es un privilegioo vivir en este!!!me encantoooo!!sta muy lindo!!!

karla dijo...

fer hermosooooo!!!!la verdad es q es un privilegioo vivir en este!!!me encantoooo!!sta muy lindo!!!

karla dijo...

fer hermosooooo!!!!la verdad es q es un privilegioo vivir en este!!!me encantoooo!!sta muy lindo!!!

Vicky Bonifacio dijo...

Hermoso lugar Fer!
Dan ganas de correr a esas playas.
Besos

Témpera Mental dijo...

¡Otro lugar anotado para visitar!

Hermosas tus fotos y tu relato.

Besos!!

Josymar Thomas dijo...

Definitivamente un lugar hermoso para visitar. Gracias por mostrárnoslo Fer :-)

Isabel Antonia Gallego Garriga dijo...

Fer. Genial entrada. Yo estuve hace mucho tiempo paseando por allí. El país vasco es precioso. Espero volver pronto y poder pasear juntas por este pueblo tan bonito,

Caty Pol dijo...

Que bonito, Fer! desde tú ventana se ve una preciosa fotografía, me gusta tú ciudad.
Un beso

Matilde dijo...

Siempre he soñado con vivir frente al mar. Me imagino mirar por la ventana un día de tormenta y me da una sensación maravillosa. Vives en un lugar privilegiado.

B7 Rock Electro Industrial dijo...

Ahhh que gratos, dulces y amargos recuerdos de este pequeño pueblo que alguna vez pienso volver a visitar. Gracias Fer por las fotos y por la amistad.

Brenda dijo...

Que ganas de ir a visitarte, espectacular entrada