martes, 20 de enero de 2015

Mi sombra

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Es mi sombra. Por siempre me acompaña.
Es mi cuerpo que pasa sin semblante,
mi sonrisa, sin ojos, sin sollozos.
Me trae sueños, recuerdos perdidos de la infancia;
simulacro de brisas que en mi rostro
soplan con suavidad,
sin apagar la vela de mi vida.

Es mi sombría forma, mi sombra única.
No tengo otra, y tiene que ser ella,
fría y monótona caricatura,
la que abogue por mí,
la que delate por mí,
la que delate a todos mi presencia,
la seguidora leal de mis conquistas,
de mis fracasos y éxitos.

Como precisa brújula
señala con su vértice mi rumbo
por las calles, veredas y caminos
Contra mí se rebela en las paredes,
se humilla en las esquinas y me esquiva,
desangrándose en grises,
para que del caudal que llevo en mis entrañas
ella sola reparta lo que no puedo dar.

Mientras los dos manchamos pavimentos,
van cavando los hierros de mis pies
imaginarios surcos que darán
los esperados frutos, nuestro común sustento.

Ella será, mi sombra, extinta por un sol
ataviado con traje de oro y luces,
la que algún día cerrará mi ciclo
y apagará mi vela;
la que se encargará de trasladarme a cuestas
llevando nuestro peso, el suyo, el mío,
hasta el lugar donde a mi lado muera
y se entierre conmigo
                 
                                         Antonio Macías Luna

4 comentarios:

Isabel Antonia Gallego Garriga dijo...

Gracias Mati. LIndo poema.

Marga n.a dijo...

la sombra de la gente mayor es muy interesante , al igual que su rostro penetrante sus manos me gusta como siempre maravilloso poema . gracias por compartir

Vicky Bonifacio dijo...

Increible foto!y hermosas palabras!

CaraMela Revuelta dijo...

Desgarrador... la foto refleja al dedillo cada verso! Muacc